Es muy normal escuchar, cuando se habla del asunto, que mucha gente se refiere a Hitler como el "pequeño hombre del bigote ridículo"; se tiene la idea de que era de pequeña estatura y que eso era, en parte, una de las causas de su magalomanía.
Al investigar sobre el tema se encuentran varios datos que, a pesar de diferir, todos se encuentran en el rango entre los 1.75 y los 1.80 metros.
Según la agencia de estadísticas de Alemania el promedio de estatura en ese país es de 1.78 por lo que Hitler muy bien podría haber caído en la categoría de "promedio", es decir, ni alto ni chaparro.
Tal vez la idea de un Adolfo Hitler más "pequeño" fue el fruto de la propaganda que se realizó en los países aliados durante la época de la Segunda Guerra Mundial en donde al enemigo había que denostarlo a como diera lugar y una forma muy sencilla de hacerlo era la de mostrar al líder del enemigo como un ser pequeño y enclenque.